Vita fugit sicut umbra

.

El infructuoso correr del Tiempo

(el canto mismo de las hojas muertas)

va contribuyendo al comienzo

(celebra el jazmín

desde su mirada blanca)

de la perdida historia que nos une.

.

Báculo y sueño milenario de la humanidad

tiorba que sucumbe

incienso y sal

para el sublime indicio

una escala que realiza y se celebra

una sonrisa que saluda al sol

un mito que canta en silencio para ser una y otra vez

una mirada de consuelo

tus batallas ganadas y la vajilla esperando

el fuego y su arché

el poder del secreto feroz guardado en mi voz

un sempiterno mensaje entre abejas congregadas por la angustia rosa

la sangre que corre sobre un delantal colapsado de tulipanes

el capullo contenido del suspiro.

.

El correr del Tiempo nos encuentra

(desencuentra el pasado)

y nos empapa de rimas y de muertes

(Góngoras y Calderones sonríen

a un museo y a nuestras risas)

lotería fuegaz el Arte de las Horas.

.

Tú que todo lo mudas,

lo que nos diste nos quitas.

.

Artilugio ahogado en un jugo de naranja.

.

Una sombra una ficción.

.

Sereno palpitar errante entre tus dedos

melodía tenaz de tus manos de fuego

preciosos diamantes los instantes

(nostalgia futura, porvenir antiguo)

que corren

y me cambian

y te cambian

y nos cambian

.

y hasta el mayor bien es pequeño.

.

para siempre.

Árboles solitarios y árboles conyugales – Max Ernst 1940.

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